3 alcancías para enseñar a tus hijos a ahorrar

3 alcancías para enseñar a tus hijos a ahorrar

 

Intenta recordar la primera paga que te dieron tus padres o tus abuelos. Lo ilusionado que estabas porque creías que podrías comprar el mundo entero con esa moneda. La alegría que sentiste al poder comprar por fin ese paquete de cromos que querías, un helado, chucherías o incluso un bollo de la panadería cercana. Desgraciadamente cuando nos hacemos mayores nos damos cuenta de que nada no es tan sencillo, y que con una moneda no puedes comprar el mundo, pero sí tiene mucho valor.

Enseñar a tus hijos desde pequeños a ahorrar el dinero y gastarlo de forma inteligente, conseguirá que sean más independientes y en el futuro se conviertan en adultos financieramente responsables. Pero ya no es solo enseñarle sobre el dinero, sino sobre su valor real, y lo duro que hay que trabajar para conseguirlo. En este post os vamos a enseñar tres alcancías para que enseñéis a vuestros hijos a ahorrar.

Antes de empezar, debemos aclarar una cosa. Estos tres trucos no tienen sentido si tu hijo no tiene unos “ingresos” regulares. Una rutina y un hábito se construyen porque es algo que se repite periódicamente. Te recomendamos que le des una serie de tareas que sean sencillas y pueda hacer: lavarse los dientes, guardar sus juguetes, ayudar a poner la mesa, hacer los deberes, portarse bien, etcétera. Si a lo largo de la semana ha hecho todas sus tareas, recompénsale los domingos con una paga que pueda administrar.

 

 

Tarros de cristal para un verano especial

 

Es una manera muy sencilla y barata para comenzar. En este caso te lo proponemos para una actividad específica, pero puedes cambiar su propósito al que quieras. Puedes usar tarros de cristal o de plástico, una hoja, rotuladores y mucha imaginación.

El verano es el momento de que los niños se diviertan, no paren quietos en todo el día y jueguen sin parar. Pregúntale qué le gustaría hacer en verano: ir al zoo, al parque de atracciones, comprarse una pistola de agua más grande... Que elija él. Una vez se decante por algo, que lo escriba en la hoja y la decore como quiera. El objetivo es que el niño colabore y sea el protagonista. Una vez haya terminado, pegáis la hoja en el tarro y a empezar a ahorrar.

 

 

Hazlo tu mismo

 

Como hemos dicho, la hucha de tarros es una manera súper fácil de comenzar. Pero si tienes un poco de maña con las manualidades, o quieres hacerla con tu hijo como una actividad divertida, podéis hacerla vosotros mismos. En internet encontrarás todos los tutoriales que te puedas imaginar. Utilizando botellas de refresco, cajas, cartulina, madera... Y hay diseños tan bonitos como cohetes, aviones, cerditos, búhos, robots... Todo lo que te puedas imaginar.

Muchos de estos tutoriales también ofrecen la plantilla de la hucha para que sea aún más fácil. La mayoría de proyectos usan materiales que todos tenemos por casa y, si hay que comprar algo, será muy barato. Una vez hecha la hucha, podéis utilizarla para ahorrar para cosas concretas, como el truco anterior, o simplemente para ir guardando su dinero y gastarlo cuando él quiera.

 

 

Otras alcancías más divertidas

 

Si no tienes mucha mano para las manualidades, no te preocupes, porque en internet puedes comprar las huchas más variopintas. Obviamente van a ser más caras que las huchas hechas con botellas de plástico, pero también son mucho más llamativas y divertidas.

Existen huchas que cuenta el valor de las monedas a medida que las vas introduciendo, así sabrás cuánto dinero tienes en total. Otras que son como cajas fuertes que también admiten billetes. Lo interesante de estas es que para abrirla necesitas el código, se comporta como una caja fuerte real. En Amazon y cualquier página web tienes muchísimos modelos distintos. Lo mejor es que investigues tú y elijas la que más te guste.

Además de estos tres trucos, también te recomendamos que le abras una cuenta infantil para cosas más serias y contundentes, como el dinero para la universidad o su futuro. Puedes utilizar el comparador de Microdinero para encontrar la mejor. Al ser un producto financiero más adulto y complejo,  contrátalo cuando lo veas oportuno, pero explícaselo cuando sea un poco más mayor y sea más consciente de lo que significa el dinero y el ahorro.

 


 

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