¡Ayuda! Me he gastado todo el dinero en Navidad

¡Ayuda! Me he gastado todo el dinero en Navidad

 

En el anterior artículo sobre “Cómo afrontar los gastos de Navidad”, te dábamos consejos para que no te pasaras de presupuesto y no se quedase la cartera temblando. ¿Ya has comprado todo lo necesario para estas fechas? Si no es así, ¡date prisa, que el tiempo vuela!

En este post te vamos a enseñar cómo sobrevivir a todos esos gastos has tenido este mes. Y lo que es más importante, ayudarte a no asfixiarte mientras subes la archiconocida cuesta de enero.

Si has seguido las indicaciones del otro artículo, no te debería costar mucho. Pero si al final has dejado el presupuesto encerrado en un cajón, nuestros consejos te van a servir de mucha ayuda.

 

 

Calcula lo que te has gastado

 

Reúne todos los tickets de compras: comida, bebida, dulces navideños, regalos, viajes... Todo lo que hayas encargado para estos días de fiestas. Suma todo lo desembolsado para saber cuánto realmente te has gastado.

Una vez lo sepas, compáralo con el presupuesto que creaste para Navidad y observa si te has pasado, te has mantenido fiel o incluso si has conseguido ahorrar unos euros. Esto te ayudará a pensar en la estrategia que deberás seguir en los siguientes meses.

 

 

Crea tu presupuesto

 

Lo repetiremos una y mil veces: lo que no se mide, no se controla. Hacer un presupuesto mensual es la parte más importante de tu economía personal y familiar.

El mecanismo es el mismo de siempre. Tienes que reunir tu nómina e ir restando de ahí todos tus recibos imprescindibles: hipoteca o alquiler, luz, agua, gas, teléfono, préstamos... Pero estos meses añadiremos un gasto más, el de las compras navideñas. Ten en cuenta tanto las cosas que compraste al instante como las compras a plazos.

 

 

Reduce los gastos

 

Si el dinero que queda después de deducir todos los recibos y compras es limitado, deberás apretarte el cinturón hasta que tu economía se estabilice de nuevo.

Intenta eliminar todos los gastos innecesarios como salir a menudo a tomar algo o comer fuera. También puedes buscar alternativas de ocio gratuitas o medios de transporte más baratos que el coche, como la bicicleta, el trasporte público o simplemente caminar.

Pero no solo los gastos innecesarios, los imprescindibles también se verás afectados. No dejes todas las luces encendidas, utiliza bombillas de bajo consumo, no dejes los aparatos electrónicos enchufados, pon la calefacción solo lo necesario, cierra el grifo cuando no lo uses... Hay un montón de trucos para que las facturas no nos den un susto en enero.

 

 

Aléjate de los comercios durante un tiempo

 

Es cierto que hay bienes que necesitamos comprar todos los meses, pero en enero empieza una etapa que puede ser el paraíso o un infierno, las rebajas.

Si realmente tu situación es complicada, evita todas las tentaciones y no te acerques a ninguna tienda. Todas utilizan trucos de marketing muy inteligentes para atraer a la gente, como grandes carteles con descuentos irresistibles. No caigas en la trampa y pasa de largo.

Además, en Navidad y Reyes habrás recibido una buena cantidad de regalos, por lo que comprar aún más cosas no es necesario. Si aún así sabes que no te vas a poner resistir, aprovecha esos regalos que no te han gustado y cámbialos por algo que sí te agrade. Así matarás el gusanillo de comprar algo en rebajas y conseguirás el regalo que de verdad querías.

 

 

Propósitos de Año Nuevo

 

Con el principio de año se queda atrás lo viejo y se da la bienvenida a los nuevos deseos. Ir al gimnasio, dejar de fumar, adelgazar, salir de las deudas... Piensa en tu situación económica como una forma de conseguirlos.

Fumar, beber o comer en exceso no solo hacen mella en tu salud física, también en la financiera. Si consigues dejar estos malos hábitos, el ahorro mensual se notará mucho, y podrás hacer frente a tus deudas de forma más desahogada. Incluso te dará la oportunidad de invertir en todo aquello que siempre quisiste, como ese viaje soñado o comprar un coche mejor.

Si estos consejos te pueden ayudar, pero aún así te encuentras en un apuro, puedes plantearte pedir un mini crédito, con el que podrás pagar todo lo comprado para Navidad y saldar alguna deuda. Lo bueno es que estos créditos los podrás pagar tranquilamente a lo largo del año, y así no ahogarte durante enero y febrero.

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