Deja de pelearte con las deudas

Deja de pelearte con las deudas

 

Tener deudas es como estar en guerra. Pero se trata de un conflicto que ganará la persona más inteligente. De nada sirve sentir pena o rabia por no llegar a fin de mes o no tener dinero para pagar tus préstamos. Necesitas enfrentar tus problemas, sentarte con la cabeza fría y comenzar a pensar en tu estrategia para llegar a tu independencia financiera.

No es un camino rápido y es necesaria mucha voluntad y compromiso, pero se puede lograr. En este artículo te vamos a ayudar a idear esa estrategia que te ayudará a ganar batalla a batalla hasta que consigas la victoria en la guerra contra tus deudas.

 

 

Reconoce a tu enemigo

 

Reúne todas tus facturas y documentos relacionados con las deudas, y estúdialas con detenimiento. Ve apuntando una a una los datos más importantes sobre ellas: el nombre de la deuda, la entidad financiera, la cuota mensual, la tasa de interés y la cantidad total de dinero que tienes que devolver.

 

Nada de préstamos

 

A partir de ahora, se acabó seguir pidiendo dinero. ¡Tienes que deshacerte de la raíz de tus problemas! Si tienes tarjetas, congélalas en la nevera o córtalas si es necesario, y ni hablar de préstamos. Podrás volver a contratarlos cuando tu situación se estabilice. Si hay amigos, familiares o compañeros de trabajo que te deben dinero, pídeles que te lo devuelvan. Si les explicas tu situación límite lo entenderán.

 

 

Crea tu fondo de emergencia

 

Este es un consejo que siempre os damos en los artículos. Tienes que dejar de depender del dinero que no es tuyo, y esta es la mejor forma. Comienza a ahorrar poco a poco, hasta que consigas una cantidad equivalente a, por lo menos, seis meses de tus gastos más necesarios.

Si te resulta complicado debido a tu situación, te enseñamos cómo puedes ahorrar 1.000€ al año sin tener que sacrificarte mucho. O puedes usar nuestro comparador para crear una cuenta en el banco que te ofrezca buenos intereses.

 

 

Recorta tus gastos

 

Es la mejor manera de saber a dónde se va tu dinero a fin de mes y controlarlo. Crea tu presupuesto con todas las facturas mensuales y otros gastos. Incluso planea un pequeño colchón para imprevistos.

Una vez lo tienes todo ordenado, empieza a eliminar todos los gastos innecesarios, como comer todos los días fuera de casa. Investiga otras compañías de luz, agua, gas y telefonía que sean más baratas o estén en promoción. Aprovecha las ofertas de tu supermercado y los planes culturales gratuitos de tu ciudad. Durante un tiempo puede resultar una molestia vivir con un presupuesto tan limitado, pero más adelante tendrás tiempo para disfrutar.

 

 

Aumenta tus ingresos

 

Trabaja unas horas extra, busca un segundo trabajo, pide un ascenso, o sigue formándote para encontrar un empleo mejor. Si eres bueno en algo, como idiomas o tocando algún instrumento, plantéate dar clases a niños o adultos. También hay algunas páginas que te permiten ganar un dinero extra desde tu casa.

La otra opción es vender lo que no uses o necesitas. En aplicaciones como eBay, Vinted o Wallapop es posible vender de todo. Desde ropa, juguetes, incluso elementos de decoración. Rebusca por tu casa, seguro que tienes cosas que para ti son inservibles, pero para otra persona es una joya.

 

 

El golpe final, paga las deudas

 

De nada sirve que consigas ahorra mucho dinero si luego no abres las cartas del banco o te escondes de tus problemas. Saldar las deudas debe ser una de tus prioridades mas importantes en tu presupuesto. La mejor manera de pagarlas es en orden de prioridad.

  1. Las deudas esenciales: alquiler y facturas.
  2. Los préstamos más costosos: se tratan de las deudas con el interés más alto y en las que se nos va la mayoría de nuestros ingresos mensuales. Pero ten cuidado con los cargos adicionales al pagarlas rápido.
  3. El resto de deudas las ordenaremos de menor a mayor importe. Esto hace que te sientas motivado al ver que consigues poco a poco pagarlas, aunque sean muy pequeñas.

Recuerda que esta pelea se gana batalla a batalla, con pasos pequeños pero firmes. Necesitarás fuerza de voluntad para no desviarte del camino o dejarlo a medias, pero alcanzar tu libertad financiera es posible.

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