Estoy en el paro ¿Cómo pago la hipoteca o un préstamo?

Estoy en el paro ¿Cómo pago la hipoteca o un préstamo?

 

Hacer frente al pago de deudas como préstamos o hipotecas a fin de mes puede convertirse en un problema para muchos. Esta situación empeora cuando, desgraciadamente, nos quedamos en paro.

 

No existe una solución milagrosa para deshacerte de todos esos créditos, pero desde luego lo que no debes hacer es dejar de pagarlos. Cuando estás desempleado, las deudas se convierten en un gasto prioritario. Dejar de pagar las cuotas puede llevarte a problemas muy graves, como el aumento de la deuda e incluso embargos.

 

Desde Microdinero.es te ofrecemos unas indicaciones para que tus deudas no os quiten el sueño en esta situación tan vulnerable.

 

 

Vende la casa

 

Sin duda es la solución más drástica. Vendiendo el inmueble obtendrás el dinero para cancelar la deuda pendiente. Pero existen varios problemas. Pedir una nueva hipoteca para pagar otra casa será muy complicado, mientras que pagar un alquiler puede salirte más caro que pagar las cuotas hipotecarias. Es una decisión difícil que se tiene que pensar muy bien.

 

 

Pide la dación en pago

 

Se trata de un proceso por el que entregas la vivienda hipotecada al banco a cambio de que se cancele toda la deuda pendiente. No recuperarás el dinero ya abonado, pero no tendrás que seguir pagando cuotas. De esta forma evitarás el embargo y podrás solicitar seguir viviendo en el inmueble mediante un alquiler social.

 

 

Consigue ingresos extra y reduce los gastos

 

Tienes que hacer todo lo posible para poder hacer frente a las mensualidades y evitar la ejecución hipotecaria. Crea tu presupuesto mensual y recorta gastos en todo lo posible. En el mejor de los casos, conseguirás cobrar alguna ayuda por desempleo, pero si no es suficiente, piensa en alquilar una habitación o la plaza de garaje.

 

 

Pide ayuda al banco

 

Antes de que los números rojos llenen tu cuenta corriente, debes actuar rápido para buscar una solución permanente. Puedes contactar con el banco, para saber los acuerdos que te ofrecen. Los más frecuentes son:

 

  • Solicitar una carencia de hipoteca total o parcial. Esto significa pedirle al banco que te deje no pagar las cuotas o abonar solo los intereses durante un periodo de tiempo.
  • Alargar el plazo de devolución. Con esto consigues que el precio de las mensualidades baje, pero al final pagarás más de lo que ya debías.
  • Reunificar las deudas. En el caso de que tengas varias, agruparlas es una buena opción, ya que pagarás una sola cuota con un interés más bajo.

 

 

El seguro de protección de pagos, tu mejor aliado

 

Pocas personas lo conocen, pero resulta de gran ayuda en estas ocasiones. Se trata de una póliza ofrecida por los bancos cuando contratamos un préstamo o una hipoteca, y es válida para la protección de pago en caso de desempleo o incapacidad temporal.

 

¿Qué quiere decir esto? El banco se hará cargo de las cuotas mensuales de uno de nuestros créditos activos durante 12 meses consecutivos o 36 cuotas alternas. Es un seguro complejo, por eso hay que leer muy bien la letra pequeña, y solo cubre la pérdida de trabajo por causa ajena a la voluntad del trabajador.

 

Este seguro no es gratuito, pero el importe va incluido en las cuotas mensuales. Aún así, el banco tiene que informarnos que se ha activado la entrada en acción del seguro. Si estás interesado en contratar un préstamo y te interesa que el Seguro de Protección de Pagos esté suscrito, pregunta a la entidad financiera.

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