Estoy en quiebra. ¿Qué hago?

Estoy en quiebra. ¿Qué hago?

 

Actualmente son muchas las personas que piden ayuda financiera porque están en quiebra. Ya sea por falta de ingresos, muchas deudas o un negocio fallido, sentís que los pagos os asfixian tanto que es imposible llegar a fin de mes. En este artículo, os explicaremos qué podéis hacer en cada uno de vuestros casos si estáis en quiebra.

 

 

¿Qué significa estar en quiebra?

 

Es el proceso judicial en el que no puedes hacer frente a tus pagos porque son mayores a tus recursos económicos. Esta explicación, además de servir para las personas, también se aplica a las empresas.

Todos los expertos en economía familiar recomiendan que los gastos y deudas nunca superen el 25% de tus ingresos. Si son mayores, estaríamos hablando de sobreendeudamiento e insolvencia, es decir, tenéis que devolver deudas con un dinero que no poseéis, por encima de vuestras posibilidades económicas.

Además de deudas de préstamos online o microcréditos puede ser por tener bienes que requieren un mantenimiento que no podéis costearos, como un coche que consume combustible muy caro, una casa grande que requiere más gasto de luz y gas, un contrato de teléfono más internet y televisión que no es necesario, etcétera.

Puede que hubieseis adquirido todos estos bienes y contratado varios préstamos cuando estabais en un momento financiero muy bueno, pero eso cambió y ahora no podéis seguir con ese estilo de vida. O puede que siempre hayáis estado en apuros económicos y pensabais que un préstamo podrá solucionarlo, pero habéis acabado peor que antes.

 

Sea cual sea vuestra historia, Microdinero os quiere ayudar. Y el primer consejo, que vale para cualquier caso es que afrontéis vuestros problemas. Sabemos que es una situación muy complicada, pero de nada sirve no contestar las llamadas de los prestamistas o las cartas de vuestra compañía de teléfono. Todo tiene solución en la vida, pero no va a ser sencillo. Por lo que necesitaréis mucha ayuda de vuestros amigos y familiares, incluso ayuda profesional. No os rindáis, luchad por vuestra libertad financiera.

¡Advertencia! Si no tenéis suficientes ingresos para hacer frente a los pagos, seguramente tengáis alguno sin pagar de la luz, internet o una cuota de un minipréstamo. Debéis saber que ya habéis entrado en los ficheros de morosos como el de ASNEF. Esto os puede dar problemas en el futuro. Pero tranquilos, porque tenemos un artículo con todas las formas de salir de los ficheros de morosos. En el caso de que solo os hayáis retrasado en el pago, quedará reflejado en vuestro historial crediticio. Os puede dar algún problema, pero no tantos como ASNEF.

 

 

Soy desempleado con propiedades o ex empresario. ¿Qué hago?

 

  1. No paguéis las deudas con la tarjeta de crédito o con préstamos online. Puede parecer una buena idea a corto plazo, pero vuestra deuda empezará a crecer cada vez más como una bola de nieve.
  2. No rechacéis ningún trabajo, por muy distinto que sea a lo que habéis estudiado o formado. Cualquier dinero es necesario. Incluso si son trabajos puntuales, temporales o de media jornada.
  3. Haced un presupuesto, reducid los gastos al mínimo y eliminad los gastos hormiga, es decir, esos gastos impulsivos del día a día. La deuda ahora es vuestro gasto principal.
  4. Utilizad vuestros contactos. Seguramente mientras trabajabais hicisteis muchos amigos. Pide ayuda a aquellos con los que tenéis buena relación.
  5. Usad las redes sociales para encontrar trabajo o publicitar vuestro pequeño negocio desde casa.
  6. Pide ayuda a las entidades a las que debes dinero para restructuración de las deudas y reparadoras de crédito, que negociarán un precio para pagar tu deuda.
  7. Vended los bienes que tengan valor. Es una forma de conseguir dinero rápido. Tenemos un artículo específico sobre la venta recuperable.

 

 

Soy pensionista o una persona con pocos ingresos. ¿Qué hago?

 

Si estáis dentro de este grupo, los mecanismos de segunda oportunidad son para vosotros. En España tenemos la Ley Concursal y la Ley de Segunda Oportunidad, inspiradas por principios éticos. Hoy nos centraremos en la segunda, ya que se adapta mejor a las personas físicas.  

 

 

La Ley de Segunda Oportunidad no hará que vuestras deudas desaparezcan, sino que, teniendo un buen historial crediticio, ayudará a que paséis este mal momento. Digamos que premia a los buenos pagadores. Se deben cumplir una serie de requisitos:

 

  • No haber sido condenado por delitos económicos o sociales.
  • Actuar de buena fe. Es decir, que busquéis una solución o acuerdo extrajudicial con las empresas a las que debéis dinero y no haber frustrado las posibilidades de pago (por ejemplo, rechazar ofertas de trabajo).
  • No haberse acogido a la exoneración de pagos en los últimos 10 años (liberarse de la realización del deber de pagar).
  • Haber satisfecho los créditos contra la masa y los privilegiados.
  • Que la deuda no supere los 5 millones de euros.

 

Si estáis interesados en más información, os dejamos un artículo que resume muy bien todo sobre la Ley de Segunda Oportunidad, y os recomendamos que os pongáis en manos de un abogado especialista en estos casos.

 

 

Soy una personas sin trabajo y sin propiedad. ¿Qué hago?

 

Si os encontráis en esta situación límite, la salida no es declarar que estáis en quiebra. Primero porque es un proceso pensado para las empresas, no para las personas. Si vuestro caso es tan extremo, os recomendamos que probéis con la Ley de Segunda Oportunidad, que hemos explicado anteriormente. Segundo, un proceso de quiebra puede hacer que perdáis todos vuestros bienes para saldar la deuda y aún así sigáis arrastrando las deudas. Y si no tenéis bienes, la deuda entera os perseguirá.

Debéis acudir a un juzgado de lo mercantil y el juez determinará si procede y cuáles son vuestras necesidades económicas mínimas para vivir. En una primera fase se negocia con los acreedores. Si no se llega a un acuerdo, se liquidan los bienes personales para saldar la deuda, pero es muy complicado disolverla porque no tenéis bienes, por lo que os puede perseguir para siempre.

Si estáis en paro, declararse en quiebra os puede ayudar con los préstamos personales, ya que cuando se está en este proceso concursal las negociaciones con las empresas de crédito suelen ser fructíferas.

Aún así, Microdinero no os recomienda que lleguéis a esta solución tan extrema. Nuestros consejos son:

  • Encontrad un trabajo o fuente de ingresos como sea. La prestación por desempleo solo dura 2 años.
  • Renegociad la deuda. Todos los prestamistas y empresas quieren lo mismo, su dinero. Prefieren que negociéis con ellos unas condiciones nuevas para que podáis devolver la deuda antes que entrar en procesos judiciales.
  • Si estáis pagando una hipoteca, cambia el plazo. Devolverla en más tiempo hará que las cuotas sean más pequeñas, por lo que podréis llegar a fin de mes un poco más desahogados.

 

 


 

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