¿Qué debo hacer si no puedo pagar el préstamo?

¿Qué debo hacer si no puedo pagar el préstamo?

Al principio, cuando estamos pensando en contratar un préstamo, debemos fijarnos si podremos hacer frente al pago de la deuda mes a mes. No tiene sentido aceptar un préstamo cuyas mensualidades son muy altas y no podremos hacerlas frente. La entidad por su parte evalúa nuestra capacidad de pago y si pertenecemos a algún fichero de morosos. 

 

Desgraciadamente, en la vida siempre nos llegan situaciones económicas complicadas que nos imposibilitan pagar, como un despido o una enfermedad. Si este es tu caso, en Microdinero te contamos la solución.

 

¿Qué debería hacer?

Lo primero es no alarmarse. Dejar de contestar llamadas o tirar las cartas de aviso no van a solucionar nada. El consejo más importante es que no dejes de pagar el préstamo.

 

Suena contradictorio decir que no dejes de pagar cuando la realidad es que no puedes costearlo. La realidad es que desde la primera cuota que dejes de pagar, la entidad financiera aplicará intereses de demora, que son mucho mayores a los ordinarios. Por esto, si sigues sin hacer nada, la deuda seguirá creciendo y al final será mucho mayor. Esto también conlleva que te incluyan en un fichero de morosos como RAI o ASNEF.

 

Cuando llegue la sexta cuota no desembolsada, el banco iniciará una reclamación judicial. Ya que al contratar un préstamo personal ponemos de garantía tus bienes presentes y futuros, a la larga es muy probable que te embargue esos bienes.

 

Lo más normal es que embarguen la cuenta bancaria o la nómina. Pero si la suma de la deuda es superior, pueden embargarte la casa o el coche. Todo lo necesario para saldar la deuda.

¿Qué sucede con los famosos avalistas?

Si tus bienes no son suficientes, el avalista se deberá hacerse cargo de la deuda, pudiendo perder también sus bienes.

 

¿Puedo ir a la cárcel si no pago mi deuda?

No. En el derecho penal no existe prisión por deudas. La responsabilidad que asumes al devolver una deuda es únicamente con tu propio patrimonio, presente y futuro.

 

Incluso si admites que no quieres hacerte cargo de tus deudas y quede por escrito en algún mensaje de WhatsApp u otra aplicación, no tendría transcendencia legal. No te acarrearía ninguna sanción o condena.

 

Entonces… ¿cuál es la solución?

El primer paso que se debe seguir es prever, antes de contratar un préstamo, si podrás seguir afrontando su pago en caso de que pierdas el trabajo o tengas algún imprevisto económico.

 

Si contrataste el préstamo sin tener esto en cuenta, el pago de las mensualidades se debe incluir en tus gastos prioritarios. Incluso se convertiría en el gasto más importante en tu planificación.

 

No tengas vergüenza.

Ve a la entidad financiera donde pediste el préstamo, explícales tu situación económica actual y tus problemas. Ellos te darán una solución. Probablemente te ofrecerán alargar el plazo de devolución, haciendo las cuotas más pequeñas y cómodas. Aunque cualquier acuerdo al que lleguéis harán que la deuda sea mayor, podrás evitar los embargos.

 

La última opción que queda es declararse insolvente a través de la Ley de Seguridad Oportunidad. Puedes recurrir a este caso extremo si todos tus bienes no son suficientes para satisfacer todas tus deudas. Según la Ley, vigente desde 2016, quedarías libre de la deuda si ya has destinado mas de la mitad del dinero que ingreses.

 

Pero antes de llevar a cabo este profeso, es muy importante que busques ayuda profesional y estudiar muy bien tu situación.

 

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