¿Vivir con préstamos o sin préstamos?

¿Vivir con préstamos o sin préstamos?

 

Seguro que leyendo el título del artículo habrás pensado “vaya tontería, es mejor vivir sin préstamos”. De hecho, esa es la tendencia natural de las personas, realizar cuanto antes posible la devolución de las deudas que tengan para vivir sin ellas. Pero, si te digo que también existen inconvenientes al vivir sin deudas y ventajas al vivir endeudado, ¿qué pensarías? En este post hablaremos de los pros y los contras de vivir con deudas y vivir sin ellas.

 

 

¿Es tan malo vivir endeudado?

 

A esta pregunta solo le sigue otra: ¿De qué deuda estamos hablando? Sabemos que existen varios tipos, pero hoy nos centraremos en la deuda de subsistencia, la ficcional y la de inversión.

De la deuda de subsistencia hay poco que decir. Es una deuda necesaria, ya que se trata de los gastos que tenemos que pagar a final de mes. Se destina a cubrir las necesidades básicas y es a deuda más razonable. Es decir, que si quieres ducharte, encender la luz de las escaleras para no caerte o tener línea de teléfono, si o si te tienes que endeudar.

Como el nombre indica, la deuda ficcional se adquiere para vivir en un mundo ficticio, fantástico y, sobre todo, por encima de nuestras posibilidades. ¿Quieres un coche súper rápido y potente que luego solo vas a utilizar para ir al trabajo? Pides un préstamo online. ¿Quieres irte de vacaciones al Caribe, pero tu presupuesto solo alcanza para ir a Valencia? Pides un microcrédito. Es la peor de las deudas, la más costosa y la más común. 

 

 

Y por último tenemos la deuda de inversión, una con la que, si sabes manejarla bien, puedes tener resultados muy positivos. Esta deuda se dedica a la generación de beneficios a corto o largo plazo. Pero cuidado, porque como hemos mencionado antes, si no tienes conocimientos sobre el tema, se puede convertir en una deuda mala y perderlo todo.

 

 

Vivir sin deudas también tiene sus sombras

 

Ahora veamos el otro lado. Vivir con deudas es agotador mentalmente. Estás pensando durante todo el mes el dinero del presupuesto que va destinado a la devolución de la deuda. Y ya si tienes pocos ingresos, se convierten en tu peor pesadilla. Estar endeudado causa muchos problemas mentales a las personas y pueden llegar a destruir familias completas. Pensar en deshacerte de ellas se convierte en una obsesión.

Las personas que tienen libertad económica son mucho más precavidas y siempre algo de su sueldo se destinará al ahorro. Conocen perfectamente su situación financiera, lo que pueden y no pueden permitirse hacer o comprar con sus ingresos y ahorros.

Pero conformarte sólo con lo que tus ingresos son capaces de alcanzar es bastante limitado. Piénsalo así: si quieres comprar una casa, solo podrás hacerlo cuando tengas suficiente ahorrado. ¿Cuánto tardarías en ahorrar 120.000€? Lo mismo ocurre con un coche. No podrías adquirir estas cosas hasta que tuvieses 50 o 60 años, te tocase la lotería, o consiguieses un puesto de trabajo muy bien pagado.

 

 

Una hipoteca o un préstamo para el coche son deudas necesarias para poder construir una vida, y las deudas de subsistencia sirven para vivirla. Las deudas para invertir pueden ser muy buenas y generarte muchos beneficios. Pero por otro lado tenemos esas deudas que adquirimos para caprichos que no podemos hacer frente y nos arruinan la vida.

 

 

Por lo tanto, este artículo se podría resumir en que no todas las deudas son malas. De hecho, muchas son necesarias. Pero siempre hay que tener en cuenta nuestro nivel adquisitivo a la hora de adquirirlas y, sobre todo, leer siempre lo que se firma detenidamente.

 


 

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